24 diciembre 2011

Mi amigo Nahuel Pennisi - Músico no vidente

por Fernando, su padre


Nahuel nació en Buenos Aires, el 19 de octubre de 1990. Desde muy pequeño demostró una sensibilidad especial por la música; entre los tres y cuatro años sus padres notaban cómo escuchando alguna canción se sensibilizaba hasta el llanto y al preguntarle “¿Querés que ponga otra canción?” él respondía que no, pues le gustaba. Como ellos eran aficionados a la música había varios instrumentos en la casa. Así fue que, a los cuatro años, lograba interpretar melodías en un sintetizador, incluso con acompañamiento. Él disfrutaba todo esto ya que era como un juego que realizaba junto a sus padres.
A los siete años ya manifestaba sus propias preferencias musicales y empezó a escuchar a un cantantee muy famoso de “cuarteto” (un estilo muy popular en Argentina). Prestaba mucha atención a lo que escuchaba y mostraba gran interés en el sonido del bajo. Podía cantar toda la línea melódica que este instrumento hacía en cada tema. Pronto comenzó a tocar el bajo y a reproducir estas líneas mientras escuchaba las canciones. Curiosamente, como el instrumento era muy grande como para que él pudiera tocarlo de la manera convencional, sus padres lo apoyaban en la cama y él, arrodillado en el suelo, lo tocaba al estilo de un piano, pulsando las cuerdas con la mano izquierda y las notas con la derecha. En poco tiempo, había aprendido a tocar todas las canciones que tenía en sus discos. (...)

Un hecho bastante desafortunado en esa época fue el que provocó que comenzara a tocar la guitarra. Una noche en que la familia había salido entraron ladrones a la casa y, entre otras cosas, se llevaron el bajo que él tocaba a diario. Por lo tanto, sus padres le proporcionaron una guitarra para que se entretenga hasta que pudieran comprarle un nuevo instrumento. Sin embargo, las posibilidades que descubrió en la guitarra lograron cautivarlo enormemente y ya no quiso volver a tocar el bajo.
Comenzó a escuchar entonces a muchos guitarristas y a copiar sus arreglos musicales, sus acordes, sus matices. Ahí fue que descubrió la riqueza musical del folclore argentino y comenzó a inclinarse por interpretar obras de este estilo. Fundamentalmente, su interés en este tiempo era desarrollar su destreza en el instrumento. Pronto, a los diez años, comenzó a tocar con un amigo que cantaba. A partir de ahí, poco a poco fue prestándole más atención y a dedicarse también al canto.(...)

Actualmente, con sus veinte años, Nahuel continúa llevando con respeto, gozo y compromiso este tesoro que le fue dado, la música.





Gracias Nahuel, conmueve tu talento, tu historia llena de magia...
Gracias también a tu madre y a tu padre que supieron ser ejemplarmente compañer@s.
Gracias Daniel por compartir siempre la música.
Que siga su viaje!